martes, 29 de marzo de 2011
Vinos de España
lunes, 14 de marzo de 2011
La Casona de Rioseco
En esta ocasión la Peña, por iniciativa del muy voluntarioso Tino López, visitó el concejo de Sobrescobio con la buena intención de dar cuenta de un menú cuyo plato principal habría de ser cordero a la estaca.Rioseco no está muy lejos, pero siguiendo la práctica de ocasiones anteriores, fue Ribelbús quien nos llevó y trajo para mayor comodidad (y tranquilidad) de los asistentes. Salimos un poco retrasados, hubo un ligero despiste, es igual: llegamos de sobra a tiempo a la paradina prevista en Pola de Laviana. Buen tiempo, cosa importante; no tanto para bien comer como para que la acción resulte aún mas placentera. A la llegada, lo que hicimos la mayoría (por no decir todos) fue ver el asador para ir poniéndonos en situación. Encontramos todo de nuestro agrado, algo en lo que sin duda los “bichos” protagonistas del “auto de fe” culinario no estarían muy de acuerdo.
Probinos, nunca i os agradeceremos lo bastante el sacrificiu…
Unos vinos previos, y a la mesa. Ciertamente La Casona tiene fama, pues había muchas otras personas ya en el comedor. Embutido casero de entrada, luego cordero, servido varias veces, siempre caliente y jugoso. La ensalada muy fresca colaboró en que diésemos cuenta de buenas raciones. El postre, estando en tiempo de Carnaval, adecuado: frixuelos caseros, rellenos o solos, abundantes, quien lo quiso repitió de todo. Los vinos que acompañaron fueron los CVNE Viña Real y Conde de Valdemar (se nota que teníamos el día aristocrático) y, después del café, haciendo tan buena tarde, fue necesario “asomarse al exterior”. En la terraza, con vistas a los montes que orillan el Nalón, nieve todavía sobre las cimas, fue el oportuno entonar unos cantarinos en los que como no podría ser de otra manera, Aquilino, llevó la voz cantante. Tuvo buenos colaboradores e incluso espontáneos.
Catorce fuimos los pasajeros del microbús, contando el conductor, porque nuestro artista de cabecera llegó por sus medios y todos regresamos a nuestro punto de partida satisfechos de este encuentro.
En abril os esperamos en….
Textos: Santiago González Estrada. Fotos: Tino López Guerra
domingo, 20 de febrero de 2011
lunes, 7 de febrero de 2011
Jornadas de la caza en Felechosa
Foto: Pedro MónicoNo hay quinto malo. El aforismo taurino ha quedado sobradamente cumplido con nuestro quinto “déjà vu” gastronómico en las Jornadas Gastronómicas de la Caza del Restaurante de Torres en Felechosa. Por quinta vez los herederos de Manuel y Milia nos han seducido con las temperaturas, texturas, sabores y olores de sus guisos. La fidelidad de la Peña Gastronómica a esta cita invernal se ve recompensada, año a año, por un menú que, no por repetido, deja de sorprendernos. Aún se le enagua la boca a este cronista al enumerar tan mayúsculo condumio. Picadillo de venado y jabalí, Escalopines de venado, Pimientos del piquillo rellenos de jabalí, Caldereta de jabalí y venado con patatinos, Casadiella y Panchón todo ello regado con vino Ribera de Duero Anta 4. Todos ellos productos del Taller Gastronómico Casa Milia que los fogones de De Torres elevan a categoría de excelente.
Cantos, chanzas, foto de rigor a los pies del úrsido y de vuelta a casa con la esperanza de que el próximo año podamos volver vernos Felechosa.
J. Hevia

viernes, 21 de enero de 2011
El Cabaño (Grado)
Tras las fiestas navideñas y ya bien entrado el año, la Peña Gastronómica comenzó su periplo en este 2011 dirigiéndose a la villa de Grao. Nuestro cofrade Aurelio, de familia de larga tradición relojera de la villa y que se jacta de su condición de moscón en cuanto encuentra oportunidad, nos emplazó, el 15 de enero, en el restaurante “El Cabaño” cercano a la casa consistorial y a la Plaza de Ponte donde La Barraca ofreció su primera función teatral en Asturias en septiembre de 1932. El día lucía hermoso lo que nos permitió callejear e ir haciendo boca en las muchas sidrerías del centro de la villa. El grupo de cofrades y amigos que se nos unieron, fue uno de los más nutridos de las últimas reuniones, lo que nos congratula, y nos da muestra del vigor que mantiene nuestra ya veterana asociación.El menú, copioso, no desentonó con el buen apetito de los presentes. Arrancamos con una cazuelita de gambas con patatas. De primer plato una difícil elección entre fabada y pote asturiano, que los más solventaron dando buena cuenta de ambos. Fue muy celebrada la fabada por lo tierno y mantecoso de les fabes y el excelente compango. Seguimos con una segunda elección entre calamares en su tinta y cordero asado. Ya solo un selecto grupo de tragaldabas se atrevió con ambos. De colofón postres variados de la casa y licores digestivos. El vino, excelente, rioja Marques del Puerto crianza de 2007. La plática viva y amena de la sobremesa solo la contenía la poderosa voz de Aquilino entonando con maestría los “cancios” y dejándonos a todos un nudo en la garganta.
El próximo mes, una cita clásica de la Peña, las Jornadas Gastronómicas del Restaurante de Torres en Felechosa.J. Hevia
sábado, 25 de diciembre de 2010
Guitel
domingo, 19 de diciembre de 2010
Restaurante Guitel
No marchamos sin rendir homenaje de admiración por la laboriosa localidad de Sama de Langreo visitando el monumento a La Carbonera.
Buen provecho
lunes, 22 de noviembre de 2010
lunes, 15 de noviembre de 2010
Gamoneu
Como dice Eduardo Méndez Riestra en su libro Comer en Asturias:
Pero no habiamos venido a comer queso, o exactamente, no solo queso, porque Tino nos convenció diciendo que había comida unas patatas rellenas de las de antes, y también un cabrito guisao impresionante y que de postre probariamos algo de ese queso prodigioso. Y hasta alli fuimos, con parada en Cangas para tomar una sidra. La breve subida desde Llanos de Con es suficientemente empinada como para desear volver caminando, a pesar de la pericia de Ricardo con el autobús; una vez arriba compensan las extraordinarias vistas a los Picos, en un día especialmente despejado de otoño. Nuestro destino era un modesto bar-tienda que anuncia raciones y tapas pero que esconde mucho más, de momento nos sentamos en una mesa larga y sin pausa nos ponen unas verdinas con caza y patatas rellenas, de las que damos cuenta, algunos repetidamente. Pasado los prolegómenos, por decir algo, nos sirven el cabrito guisado, excepcionalmente tierno y abundante, tal como nos había prometido Tino. El postre obligado de queso Gamoneu elaborado en una quesería cercana, en el mismo pueblo, está sensacional y son muchos los que se apuntan a encargar alguno para llevar a casa. Un correcto crianza de Alcorta, cafés y licores digestivos, hicieron una sobremesa larga para disfrutar del momento y de la privilegiada situación en el corazón del concejo de Onís.
Salud
domingo, 17 de octubre de 2010
Taberna Sgto. Murphy

Salud
sábado, 16 de octubre de 2010
Amañosa
..
En casa de María "el Sacu"tan tapando una furaca
una, un moro de Melilla que estaba atufando a Xuaca
porque tenía un cote dientru y otro p'a dir y venir
Ay Xuaquina Xuaquetona, como serás tan caliente
tienes mas cola en tu casa que en economato al aceite.
martes, 22 de junio de 2010
miércoles, 9 de junio de 2010
Restaurante La Luna
The Seven Magnificents riding again...He de decir que la cosa pintó bien desde casi el principio. Salimos del Club con una "borrina" que por momentos se convertía en suave orbayu. Pero, a la salida del túnel del Padrún las nubes eran mas altas y la carretera seca.
Nuestra ruta nos llevó Pajares arriba, por la carretera, como antes. Y trepando comodamente con el microbús perforamos las nubes de modo que antes de llegar al alto el sol nos recibió generosamente para que pudiésemos disfrutar de la vista del antiguo parador y del paisaje que le rodea. Arriba, impresionante Cuitu Negru, el Brañilín, en fin: todo.
Hicimos la parada prevista en Ezequiel, que estaba ya a esas horas casi hasta la bandera. Dos botellas de prieto picudo nos ayudaron a bajar el "pinchu" que te ponen. Que mas que pinchu ye una potera, o un oriciu, ¡qué se yo! Quisimos hacer una foto, pero por confiar en personal ajeno, no salió nada. Una pena porque seguramente que ya se nos veía felices.
Continuamos nuestra andadura y, tras tomar la desviación que nos llevaría a destino, decidimos en marcha hacer una parada cultural (o eso pensaba yo). Porque dijeron Mino y Julian: vamos parar en Cuadros. Y paramos, pero no había ningun museo, no estaba Tita Cervera (ni se la esperaba) y acabamos en un bar...Botellina rioja y "pinchu" nuevamente (esti mas moderau), y nuevamente al bus para cubrir la última parte del camino de ida.
Llegamos al restaurante La Luna puntuales, como acostumbramos hacer, hicimos una primera foto - por si acaso - y a continuación nos metimos en faena.
El menú sencillo:
Mariscos de la tierra (chorizo, jamón, cecina...)
Gambas al ajillo.
Chuletón King Size.
Surtido de tartas.
Café.
Chupitos de licor café y demás.
El chuletón no se lo saltaba un gitano con muuucha fame. Y el vino, pues seguimos con prieto picudo. ¿Para qué variar?
Un descansín, y emprendimos el regreso. Temprano, si se quiere, pero teníamos pendiente una parada en Busdongo. Pues había en la expedición quien no conocía que en el pueblo hay un establecimiento donde siempre que entras a comer algo, estrenas vajilla. Para tí y para nadie mas, porque luego la que usaste va a la basura.
Así es que entramos en Casa el Maragato y los incrédulos pudieron ver que lo dicho era verdad. Porque habíamos dejado un poco de sitio y pedimos una tapa de queso...
Que nos fue servido, como es costumbre, en un papel de estraza solo para nosotros.
La cuenta en una esquina de periódico atrasau y todo como es costumbre en el establecimiento.
Reanudamos el camino de vuelta ya envueltos en niebla. Que nos acompaño, bien espesa, hasta pasar Pajares.
No hubo cánticos, si acaso algún ronquido discreto; y en un pis-pas, llegamos a La Fresneda.
Siete ( mas la choferesa) salimos y llegamos muy bien y contentos.
Julián, Miguel Angel Duo, Mino, Pedro Mónico, Pepe Mayo, Virgilio, y el que escribió esto.
Santiago González Estrada
domingo, 16 de mayo de 2010
Casa Aurelio
sábado, 1 de mayo de 2010
25 Aniversario de La Fresneda
lunes, 12 de abril de 2010
Casa Hilario
Hay que retrotraerse a abril del 2008 para juntar a tantos cofrades, amigos e invitados alrededor de una mesa; el motivo principal era y es un menú exquisito y abundante que no ha dejado a nadie indiferente. Como estaba previsto, llegamos a El Berrón con tiempo suficiente para tomar un poco de sidra y saludar a unos y otros, invitados y compañeros que se prodigan poco últimamente. Una vez en la mesa nos sirven un entrante a base de almejas y langostinos a la marinera, para pasar inmediatamente el pote de Antoñana, que hace referencia a la localidad belmontina de donde procede el excelente embutido, que le da un sabor inigualable al resto de componentes del tradicional plato, y tanto la calidad y como la generosidad de las raciones han sido muy bien recibidas por los comensales. El postre de leche cuajada con miel no le ha ido a la zaga. En el capitulo de vino se ha elegido un crianza Conde de Valdemar y los cafes y licores digestivos tradicionales.
Nota: hubo incluso epílogo con aquello que se cantaba en El Sport:
Plis plas cagaste en Candás,
que te vieron los chiquillos
que yeren muy pillos, y taben detrás.
Plis plas, cagaste en Candás.”
Buen provecho
A. Alvarez
miércoles, 24 de marzo de 2010
Tiempo de Pote
El pote asturiano ha sabido actualizarse y hacerse un hueco en la potencialidad de la demanda culinaria más tradicional
LUIS ANTONIO ALÍAS
Pote de el restaurante El Raitan de Oviedo, foto Fernando Garrido
Acabamos de adentrarnos en el mes de febrero, febrerillo el loco le dicen los castellanos y que según el calendario zaragozano, nos traerá de nuevo los fríos intensos que ya tuvimos en diciembre y que van despachando el invierno con lluvias, veraninos por San Martín, nieves, heladas y demás características propias de la estación, así que estamos en tiempo normal.
Ya lo dice el refrán:Más vale nevada que cuchada, pues en esas estamos y la primavera lo agradecerá. La gastronomía también tiene sus estaciones y adaptaciones climatológicas temporales, por cuya razón, se están despachando cantidad de cocidos, callos, fabadas, y otros muchos guisos, pero sobre todas las cosas, el pote asturiano, el más típico de estas fechas del calendario y que está ganando adeptos de continuo en detrimento de otros platos. Y es que el pote o potaje de berzas, considerado como plato humilde de antiguo, afortunadamente aldeano para su supervivencia, incluso podemos decir que modesto en su conjunto de ingredientes, casi casi como cuando se mezclaban las berzas con castañas o con nabos acompañados del compangu que hubiese por la casa. Se transformó en un plato de consistencia gastronómica que alcanza ‘gloriosa carta de nobleza’ como decía el clásico.
Tenemos jornadas anunciadas del pote asturiano en Las Regueras que lo comparten con el pitu de caleya, otra especialidad de las guisanderas clásicas que luchan –en su mayoría– contra la cocina vanguardista, aunque lo bueno y deseable es que se complementen unas con otras, con los cual íbamos a salir ganando y disfrutando todos.
Jornadas también en el alto Sella, en Amieva y Sellaño, anunciadas a bombo y platillo por el alcalde Ángel García, que se ha empeñado con el apoyo de sus vecinos, en darle a la matanza del concejo carácter internacional.
Cualquier día Angel se presenta en los madriles con el zurrón lleno de quesos de Beyos y embutido abundante para acelerar la promoción de la comarca, reñida con localismos que poco o nada favorecen su promoción.
En Cangas de Onís, en la castiza calle Pelayo y tras saludar a Celso el sifonero mayor, encontramos Lo de Fidel, popular sidrería donde los entendidos culinarios aseguran comerse las mejores berzas de la vega del río Sella, que por algo gozaron de marquesazgo, digo la vega no las berzas. Su pote carece de alubias, ni siquiera un puñado de celorianas, redonditas ellas y que utilizan por la zona oriental asturiana, pero Fidel se vuelca en el compangu casero, al que añade sabadiego, el siempre contundente sabadiego, que no hay mejor cosa que hacer caso del refrán de que ‘carne en calceta que la coma quien la meta’ y así, compartiendo mesa con Fidel está garantizado el condumio de calidad y cerca de Cangas, en Benia, parada y fonda en Casa Morán donde mi entrañable amiga Rosita, siempre nos sorprende con su castizo potaje, que dicho sea de paso, cuantos más pruebo más me gustan. Una delicia sin duda alguna, aparte de saludar a tan entrañable personaje, medalla al mérito en el trabajo, bien demostrado, añadiría yo.
También nos resultó exquisito el elaborado en Sevares, donde Alfonso, anterior propietario de La Pérgola hoy jubilado y ejerciendo de abuelo modernista, con sonrisa perenne y afición oviedista perenne también, les decía que es un enamorado del pote, aunque lo une a sus preferencias con la paella que prepara cargada de tropiezos y con ritual fallero.
Por El Berrón, lo preparan magnifico en Casa Hilario usando la vieja receta del pueblo de belmontino de Antoñana, de donde aseguran traerse el embutido que acompaña con berzas suavizadas tras las primeras heladas, así que este año tienen que estar mas tiernas que la espuma.
Cerca del cruce de caminos y ferrocarriles otrora más importante del norte peninsular, llegamos al viejo condado noreñés y hacemos parada en la sidrería Casa El Sastre, establecimiento legendario en la culinaria noreñense y con los hermanos Antón, cabraliegos de raza y los primeros enamorados de esta elaboración y con ella, son tan exigentes como con el queso que ofrecen de Cabrales, mejor de Arangas si es posible, o Gamonedo del puerto.
Hablando del potaje de berzas, no podemos dejar atrás el preparado en el concejo de Aller, con morcilla típica de la zona, más embutida y menos arrugada que la de la zona central, pero siempre exquisitas ambas. Garantizamos el elaborado en Casa Pacho en la carretera general en Moreda al igual que el del restaurante La Teyka de Aurora y Javier, potajes perfectamente equilibrados con cuidados ingredientes y más arriba, camino del puerto de San Isidro, tras pasar Cabañaquinta y la sexta Pola asturiana –La Pola del Pino– llegamos a Felechosa, territorio gastronómico cotizado y liderado por Lolo Torres, organizador de varias y exitosas jornadas. Pues en de Torres es una de las plazas donde tras comer el pote y anteriormente picadillo sobresaliente cum laude y antes de dar paso al panchón, el comensal se frota la barriga con cierta suavidad y comenta que mereció la pena el viaje hasta Felechosa, a lo cual asientan complacidos el resto de compañeros de mesa.
Y llegamos a Oviedo y para comer pote y sin duda alguna, nos vamos directamente a Casa Conrado. Se trata del potaje versión tinetense al mejor estilo del recordado de Campiello, y además es uno de los platos estrella de la casa en honor a Doña Jesusa, matriarca de la familia Antón Pertierra. Ofrecen el pote con embutidos de la sierra de Tineo, entre los cuales destaca el chosco, el tocino entreverado y hasta oreja de cerdos, que cada vez más escasos, caminan y se alimentan de castañas, bellotas de roble y hasta con las sobras de la comida casera. Me recuerda al que tuve la suerte de degustar en Muñalén, en las cercanías de la entrañable Navelgas en territorio del artista Manolo Linares y también a los embutidos elaborados por la familia de Casa Bras en el pueblo de Cruces en Cangas del Narcea.
Sin salirnos de la capital, degustamos también el ofrecido como menú del día en el restaurante La Venera en Fray Ceferino 51. Lo comí en compañía del viejo amigo Manolo de Cimadevilla, lo cual hace mucho más ameno disfrutar de tan suculento plato. Felicité a Pilar la autora por tan exquisito trabajo.
Hemos realizado un breve pero aprovechado recorrido por la geografía astur, con el pote asturiano como protagonista, plato modesto desde la antigüedad que ha sabido actualizarse y que se está abriendo hueco por su potencialidad en la demanda culinaria más tradicional, con su parentesco lleno de similitudes con el cocido montañés por el oriente geográfico y por el oeste con el caldiño gallego. ¡Buen provecho para todos!
jueves, 11 de marzo de 2010
domingo, 7 de marzo de 2010
Villar de Vildas
Salud
martes, 2 de marzo de 2010
Elegir restaurante
Diez años después, los mismos amigos, ya cincuentones, se reúnen de nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar. Finalmente se ponen de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, porque el menú es muy bueno y hay una magnífica carta de vinos.
Diez años después, los mismos amigos, ya setentones, se reúnen de nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar. Finalmente se ponen de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, porque el restaurante tiene acceso para sillas de inválidos e incluso hay ascensor.
Diez años después, los mismos amigos, ya octogenarios, se reúnen de nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar. Finalmente se ponen de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, y todos coinciden en que es una gran idea porque nunca han cenado allí.
domingo, 7 de febrero de 2010
Jornadas Gastronómicas de la caza en Felechosa
Felechosa, tierra de helechos (del latín filictum), tiene en su plaza central un frondoso texu y la estatua de un oso y su osezno, no sabemos si en memoria de aquel regicida que acabó con la vida de Favila, y que algunos señalan como primer republicano astur. En esta plaza y en derredor del oso, dejamos testimonio fotográfico de nuestra visita y convocamos la próxima comida, si el tiempo no lo impide, en la aldea somedana de Villar de Vildas.
Juan Hevia
domingo, 10 de enero de 2010
La Cabaña de Conce
Ayer comimos en
Te adjunto fotos sacadas con el móvil.
Un abrazo
Dirección: Santullano, 26Las Regueras (Santullano)
Asturias 33190 Telefono:985799142 Reservas: 985799142
Fotos: P. Mónico
martes, 15 de diciembre de 2009
Sidrería Maite
Para terminar bien el año, Pedro se encarga de organizar una comida en la sidrería Maite, de Lugo de Llanera, propiedad de nuestro compañero Inocente, a la que hemos ido varias veces los últimos años. Nos había preparado un menú "largo y ancho", como suele hacer, con unas entradas a base de calamares, croquetas y bacalao, para seguir con el plato fuerte de fabes con marisco (almejas, calamares, pulpo y mejillones), continuando con unas cazuelas de bacalao a la vizcaina y rematar con unos escalopines al cabrales, que pusieron al personal en disposición de tomar unos postres variados y caseros con los licores digestivos de rigor.Salud
lunes, 16 de noviembre de 2009
Casa Luis en Ferroñes

Fotos: A. AlvarezSin encomendarnos a mas santo que nuestra propia tradición, que obliga a juntarnos un sábado cada mes para rendirle culto a la comida tradicional hecha con cariño y degustado con respeto, nos encaminamos por cuenta de nuestro compañero Guillermo a una conocida casa de comidas del vecino concejo de Llanera, casa Luis en Ferroñes, en el margen izquierdo, hacia el interior, de la carretera que lle
va por La Miranda hacia Avilés. Como el Sr. Decano de la Cofradía es experto y conocedor de los vericuetos ferroviarios de la región, incluso de detalles técnicos y curiosidades varias, una parte del grupo decidió tomar el tren desde Lugones hasta el apeadero de Ferroñes, desde donde fuimos dando un paseo hasta el restaurante, donde nos esperaba un aperitivo de recibimiento.Salud
jueves, 15 de octubre de 2009
Restaurante El Cruce
La propuesta de nuestro cofrade Luismi de degustar un asado tradicional de cordero y cochinillo en Santullano de Mieres nos sorprendió a todos. Sorprendente y muy agradable resultó para la Peña Gastronómica el descubrimiento del Restaurante “El Cruce”. Situado a la entrada del puente sobre el río Caudal (que fue paso obligado del antiguo Camino Real de Castilla), muy cercano al Palacio del Vizconde de Heredia en Villarejo y a la vera de la casona que fuera residencia de Don Aniceto Sela y Sampil, eminente jurista y prohombre del concejo Mierense, el Restaurante “El Cruce” cuenta con 60 años de existencia, aunque ha sido completamente reformado en los últimos meses, habilitándose la parte baja del mismo con un nuevo comedor en el que destaca un gran horno de leña que ocupa por completo una de sus esquinas.
La comida se compuso de entrante con fiambres y embutidos que se continuó de una sabrosa cazuelita de callos. El cochinillo y el cordero asados que los secundaron fueron memorables. Nada que envidiar a un rostrizo abulense o a un buen cordero burgalés. Postres variados para solaz de los golosos, vino de crianza riojana de “Ramón Bilbao” y licores digestivos.
Tras la comida, y ya bien entrada la tarde, cruzamos el puente para tomar el tren de vuelta a casa.
Juan Hevia












Asegura la gran Vanesa Ferreiro, de “O rey do pulpo”, que hay que cocinar el pulpo con ‘cariño’. Mas “cariño” es voz que proviene del latín “carere” y significa carecer. No es propio, pues, guisar con carencias. La cocina es, como bien lo refleja áticamente Sócrates Cicuta, la disciplina gastropornocibernética por excelencia, por nacer de Estómago, Sexo y Cerebro al honrar el precepto del Ducado de Gastronia que afirma: “Primum edere, deinde fornicare et denique philosophari” (Primero comer, luego fornicar y, por último, filosofar).
El sabio Trifón se expresa bien al mentar uno de los ocho rabos del pulpo, pues una vez muerto el molusco le cuelgan a éste los tentáculos a semejanza de las colas de los animales (DRAE). Trifón no se refería en particular al miembro viril del cefalópodo que, como es bien sabido, es el tercer brazo derecho del macho, suerte de órgano para la cópula con el que penetra en la cloaca de la hembra. Lo que no se recordó en el Fórum Gastronómico de Santiago es que, hace años, las mujeres pegaban con palos a los pulpos machos para ablandarles, sobre todo, el tercer brazo derecho cuya carne deleitosa se reservaba, con suma discreción, para las doncellas en su banquete de bodas. Se dice que la lucha de la especie por sobrevivir dio algunos ejemplares de pulpos zurdos, pero la mutación quedó abortada con la llegada del frío artificial.